Todo comienza mucho antes de la cosecha. El cultivo exige observación, cuidado y respeto por los ciclos de la planta.
La selección comienza en el fruto. Recolectar con criterio permite preservar el trabajo realizado durante meses.
Beneficio, secado y tostión requieren control. Cada etapa puede modificar el resultado y por eso cada decisión importa.
La taza reúne lo anterior: origen, cosecha, proceso y tueste. Allí el café finalmente muestra su expresión.